Vísperas

Hoy es al revés. No es madrugada, no puedo conciliar el sueño y me pongo a escribir.

Ayer cogí el sueño nada más tocar mi cabeza la almohada.

Pero desperté temprano y aquí estoy recordando que ayer vino a comer mi hija Cristina.

Inés, para abrir boca, puso en la mesa una gran bandeja de percebes.

-Pá, esto es un lujo. Os pasasteis.

-No Cris, dijo Inés, tu padre fue ayer con un vecino a las rocas.

-No me lo puedo creer, tu Pá, de furtivo.

-A esto nos conduce la crisis, al autoabastecimiento, dije yo.

-Estás de coña, dijo riendo mi hija.

Pero los comimos todos. Estaban buenísimos. La verdad es que yo no los cogí. No estoy para esas, pero prestaba ayuda vigilando y recogiendo lo que Jose arrancaba.

Y por la tarde, más bien a ?noitiña? celebramos en el Camping la víspera de ?Noso Santiaguiño?.

Comenzaron los festejos con una ?Pulpeira? profesional que montó su ?perola? de cobre cerca del mirador sobre el mar. Allí vendía sus raciones de Pulpo a ?Feira?.

A las diez, más o menos, más bien más, Ventura subido en una enorme mesa de piedra, comenzó el ritual de fuego de una gran ?Queimada?. Sobre las once tuvo que repetirla, pues habíamos bebido hasta la última gota. Se repitió hasta el ?conxuro?  leído a la luz de un mechero y coreado en cada estrofa por un unánime:

Uuu, Uuu?

Y la escena iluminada por la luz del alcohol que se iba quemando. Enhorabuena Ventura.

Estábamos todos formando un corro amplio para que todos pudiesen ver el fuego, hasta que llegaron unas chicas jovencitas y cosa típica en la juventud de ahora, se pusieron en primerísima fila, de pié, dándonos una visión estupenda de sus hermosas piernas, cansado de chándales y vaqueros.

A las doce gran tirada de ?fogos de coores? en honor de ?Santiaguiño?. Humildes, sí, pero ?nosos?.

La gente hablando animadamente, formando y deshaciendo corros.

Duarte mientras tanto, con su cámara profesional, pululaba silencioso entre la gente, asegurándose el premio del próximo Concurso Fotográfico.

Luego llegó el grupo contratado de gaitas y con ellos la música y el baile gallego.

A una hora prudente Inés y yo abandonamos la fiesta y mientras subíamos la pequeña cuesta camino de la cama, oíamos el ronroneo de las siete gaitas y voces femeninas cantando y rompiendo el silencio que marca la norma del Camping:

?Minha nai, quero casarme?Minha nai non tenho roupa?

?Casa minha filla, casa. Que una perna tapa a outra?

Este va a ser el ajuar de muchas novias, como esto siga así.

?Casa minha filla, casa?.

 

 

 

O?Muiño, Mougás, 25 de Julio, 2012.- Día de Santiago Apóstol.

Publicada 22/06/2015

  • Visualizado 438 veces
  • Le gusta a 0 personas

Los comentarios están desactivados para esta publicación.


Denunciar Publicación