No somos islas

"Nigún hombre es una isla", proclamaba Donne, y se equivocaba. Si no fuésemos islas estaríamos perdidos, ahogados en las tragedias ajenas... Hubo un ser humano que nació, vivió y, de una forma u otra, murió. Ya está. Los detalles se pueden rellenar de acuerdo con la propia experiencia... Las vidas son copos de nieve: únicos en los detalles, forman modelos que ya hemos visto antes, parecen idénticos como los guisantes de una misma vaina ¿pero habéis visto alguna vez los guisantes de una misma vaina? Después de observarlos minuciosamente unos instantes, no hay confusión posible porque no hay uno que sea exactamente igual al otro... Necesitamos relatos individuales. Sin individuos solo vemos cifras: mil muertos, cien mil muertos... A través de las historias individuales, las estadísticas se convierten en personas.

Publicada 01/07/2015

  • Visualizado 1.885 veces
  • Le gusta a 0 personas

Comentarios

Denunciar Comentario



Denunciar Publicación