El sueño del Olimpo

Y Dios creó a los hombres que, a su vez, crearon Dioses. Y de todas las mitologías, qué amena resultaba la griega. Los Dioses vivían en la cima del monte Olimpo. Desde esa cumbre, ejercían su vigilancia sobre el mundo, pero también amaban, luchaban... o se dedicaban a entorpecer la vida de los mortales de acuerdo a su voluntad. Un culebrón en toda regla. En realidad, el culebrón de los culebrones a tenor de lo bien que se ha mantenido a lo largo de los siglos.

Ya no veneramos a los antiguos Dioses pero su huella perdura apenas escondida por las arenas del tiempo. Cada cuatro años asistimos a los Juegos que antaño los glorificaban y que ahora apenas los evocan. Y en el horizonte de 2020 seguiremos su estela tan divinamente humano con  la celebración de XXXII Juegos Olímpicos.

Mientras toda la atención recae sobre la candidatura seleccionada para organizar el evento, Tanto que Contar propone recuperar la esencia del Sueño del Olimpo. Primo lejano del Sueño Olímpico pero igualmente necesario.

Queremos recuperar el anhelo que empujó al ser humano a cultivar su cuerpo y su mente como una actividad social. Desentrañar la compleja relación entre Olimpismo y Sedentarismo, entre Deporte y Televisión, entre Ganar y Participar.

Queremos recuperar el sueño de aquellos antiguos griegos que homenajeando a los Dioses alcanzaban durante un breve instante el sueño de emularlos. Una divina locura que solo se puede explicar desentrañando el Sueño del Olimpo.

Publicada 29/06/2015

  • Visualizado 426 veces
  • Le gusta a 0 personas
  • olimpiadas


Comentarios

Denunciar Comentario



Denunciar Publicación